The Singleton lleva perfeccionando el arte del whisky desde 1838. Su historia comienza en la Isla Negra, en las Tierras Altas de Escocia, donde se fundó Glen Ord. Este lugar emblemático, en posesión del clan Mackenzie durante casi 700 años, vio nacer la primera destilería de The Singleton. A esta le siguieron Dufftown en 1895 y Glendullan en 1896, ambas situadas en la famosa región de Speyside.
Cada una de estas destilerías aporta su propia receta y carácter a la familia The Singleton. Dufftown emplea el agua pura del manantial Jock's Well, preservando la tradición de sus primeros años. Glendullan, con sus alambiques en forma de cebolla, produce un whisky delicado con notas de manzana verde. Y Glen Ord, en las Highlands, sigue fiel a su pasado enfatizando la destilación lenta por lotes.
Hoy, The Singleton sigue innovando y expandiendo su legado. Las barricas de chardonnay y otras técnicas más contemporáneas aportan una sutil complejidad a sus whiskies, haciendo de cada botella una experiencia única.